Prótesis Total de Rodilla 



La artroplastia total de rodilla o prótesis de rodilla, es una cirugía que permite sustituir una articulación de la rodilla que se encuentra destruida por la artrosis, por unos componentes protésicos metálicos y plástticos que permiten mejorar la función y el dolor que presentan estos pacientes con artrosis avanzada, mejorando la calidad de vida de los mismos.

Generalidades

La prótesis total de rodilla, es el último paso en el tratamiento de la artrosis de rodilla. Es un procedimiento quirúrgico que no está exento de riesgos y que constituye un paso irreversible para el paciente.

 

¿Cómo sé que debo intervenirme mediante prótesis total de rodilla?

Si presenta una artrosis de rodilla avanzada, que limita de forma constante sus actividades habituales y no mejora con ninguno de los tratamientos realizados (analgésicos, infiltraciones, etc…) estaría indicada la cirugía de reemplazo articular con prótesis total de rodilla.

¿Cuáles son los resultados esperables de la intervención?

La mayoría de los pacientes (80%), se encuentran muy satisfechos con el resultado de su cirugía. La persona candidata ideal es aquella que se encuentra muy limitada para sus actividades habituales y que presenta dolor de rodilla que no se controla adecuadamente con ninguna medida conservadora.

Es importante que una prótesis de rodilla nunca tendrá la movilidad de una rodilla sana, ni está preparada para realizar deportes intensos o de impacto y debe cuidarse de por vida evitando ganar peso para un mayor resultado de la cirugía y una mayor supervivencia del implante protésico.

 

Y ¿qué riesgos tiene la prótesis total de rodilla?

La principal complicación es la persistencia de dolor residual (20% de casos), que generalmente es bastante menor que el que el paciente tenía antes de operarse. El resto de complicaciones mencionadas a continuación son mucho menos frecuentes (entre 1-2% aproximadamente)

Entre las complicaciones se puede presentar son dolor residual, rigidez, sangrado, problemas de coagulación de la sangre, inestabilidad, rechazo, desigualdad extremidades, fracturas, infección, aflojamiento componentes, lesiones de nervios o vasos sanguíneos, problemas de cicatrización y otros más.

En ocasiones tarde o temprano es necesario reintervenir o volver a cambiar esa prótesis, especialmente si surgen infecciones o aflojamiento de la prótesis. No existe una clara duración de las prótesis implantadas, todo depende del estado de hueso y de la presencia o no de infecciones después de la implantación protésica.

 

¿Cuál es el proceso para operarme mi artrosis mediante prótesis total de rodilla?

Para llevar a cabo la cirugía, será necesario estudiar detenidamente su caso y valorar si es posible llevar a cabo un tratamiento quirúrgico de este tipo. Para ello, es imprescindible, llevar a cabo una exploración adecuada y tener un diagnóstico lo más certero posible, basado en a clínica del paciente, la exploración y estudios complementarios (principalmente radiografías en carga de las rodillas y de ambos miembros inferiores completos) de cara a la preparación de la propia cirugía y aumentar el éxito de la misma.

Asimismo, este tipo de cirugía se suele realizar con anestesia raquídea (anestesiando sólo los miembros inferiores) del paciente. Para ello, es necesario realizar un estudio preoperatorio por nuestro equipo de anestesiólogos, que establecen la técnica a emplear y les explican a los pacientes los riesgos y beneficios de la técnica anestésica que con mayor probabilidad se deba emplear.

¿Cómo me preparo para la cirugía?

Como en cualquier cirugía mayor, para llevar a cabo la cirugía es imprescindible guardar al menos 8 horas de ayuno absoluto (no comer ni beber nada) antes de la cirugía. Esto es debido al riesgo que supone la aparición de vómitos durante la cirugía o si es precisa la intubación orotraqueal, y que pudiese dar lugar, como consecuencia, a una neumonía aspirativa o una obstrucción de la vía aérea, que puede poner en riesgo la vida del paciente.

Asimismo, el día previo a la cirugía, es conveniente realizar un corte del vello desde la mitad del muslo hasta la mitad de la pierna, de la extremidad inferior que se vaya a intervenir y realizar un lavado con gel de Clorhexidina, que puede adquirirse en farmacia. Esto facilita la asepsia de la piel de cara a disminuir el riesgo de infección en la cirugía.

Procedimiento quirúrgico

Una vez en la sala de operaciones, se llevará a cabo la técnica anestésica por nuestro anestesiólogo. Posteriormente, se posiciona al paciente en la mesa quirúrgica, se coloca un manguito de isquemia en el muslo (similar al que se usa  para evitar el sangrado excesivo y mejorar la visión quirúrgica.

Una vez finalizada la cirugía, se cierran las heridas por planos y con puntos sueltos en la piel (generalmente con sutura mecánica) que se retirarán al cabo de unos 10- 15 días aproximadamente. Tras el término de la intervención, pasará algunas horas en la sala de recuperación postquirúrgica y posteriormente pasará a la habitación del paciente, donde estará hospitalizado unos 3-4 días, salvo incidencias. En ese plazo, en la mayoría de los casos habrá comenzado a caminar con ayuda de andador o bastones, y se procederá al alta hospitalaria.  


que debes saber sobre la protesis de rodilla


Debe seguir estrictamente las indicaciones de tratamiento farmacológico y de ejercicios indicados en su informe de alta hospitalaria.

  • Normalmente, al alta ya habrá comenzado a caminar con ayudas a la marcha (andador o bastones).
  • Es conveniente, siempre que no se encuentre caminando, mantener la pierna elevada por encima del nivel de la cadera y en extensión, para favorecer el retorno venoso, aplicar frío local (hielo) unos 20 minutos cada 8 horas, ya sea sobre el vendaje o sobre un paño o toalla, para evitar quemar la piel. El hielo es el mejor antiinflamatorio.
  • El vendaje postquirúrgico inmediato (con el que sale de quirófano) puede ser retirado a los 2-3 días de la cirugía.
  • Nunca coloque almohadas o cojines debajo de la rodilla para dormir o permanecer con la pierna elevada, ya que esto favorece que se acorten las estructuras de la rodilla y posteriormente limita la extensión de la misma y por tanto la recuperación es más dificultosa. Su rodilla debe estar en extensión completa o en la máxima flexión tolerable o que le haya indicado su cirujano.

Asimismo, debe realizar los ejercicios indicados por su cirujano, para mejorar su recuperación y no perder tono muscular.

Generalmente, los ejercicios son los siguientes:

  • En la cama, elevación del miembro con la rodilla en extensión,  aproximadamente unos 10 cm, durante 3 segundos, repitiendo 20-30 veces, 4 veces al día.
  • Realizar ejercicios de flexoextensión de tobillo, unas 20-30 repeticiones 4 veces al día.
  • Con el miembro no intervenido debajo, doblar la rodilla hasta donde permita el dolor, durante 3 segundos. Repitiendo entre 20-30 veces, al menos 4 veces al día.
  • Debe realizar ejercicios de flexoextensión de rodilla, desde la extensión máxima hasta la flexión máxima que tolere y mantener esa postura durante al menos 10 segundo. Repetir este ejercicio unas 20-30 veces y al manos 4 veces al día.
  • Otra actividad que puede realizar son ejercicios de pedaleo en bicicleta estática o pedales de suelo.
  • Tras el ejercicio, aplicar frío sobre el vendaje o sobre una toalla, si el vendaje ya ha sido retirado.

 

Preguntas frecuentes sobre la cirugía de prótesis total de rodilla 𐰸

 

  • Manchas de sangre en el vendaje postquirúrgico.
  • Dolor a la movilización, que se controla con el tratamiento pautado
  • Aumento del tamaño de la rodilla, debido al suero residual que puede quedar en la articulación y que poco a poco se reabsorbe.
  • Enrojecimiento leve de los bordes la herida quirúrgica, sin exudación purulenta, que generalmente se relacionan con el sufrimiento de la piel durante la cirugía.

 

  • Dolor que no cede a tratamiento habitual
  • Fiebre elevada de más de 38.5 grados
  • Enrojecimiento y calor importante en la rodilla intervenida, que se acompaña de fiebre

Las heridas deben curarse cada 48-72 horas. Los puntos de sutura suelen retirarse entre los 10 y 15 días desde la intervención quirúrgica. Hasta entonces, no debe mojar sus heridas con agua corriente, debido a que podría dar lugar a una infección indeseada de las heridas.

 

  • En general, la baja laboral será de unos 60-90 días, dependiendo de la actividad laboral de paciente y de la lesión previa. .
  • Caminar sin bastones suelen comenzarse a partir de las 4-6 semanas tras la cirugía y la capacidad para conducir generalmente se consigue a partir de las 12 semanas, aproximadamente.
  • Podrá caminar y subir y bajar escaleras a medida que el dolor vaya disminuyendo.
  • Siempre se recomienda evitar actividades físicas intensas o de impacto, para mantener el buen estado de los implantes. Caminar, la natación y la bicicleta son las actividades físicas más recomendables para paciente con prótesis de rodilla.