Cirugía percutánea en el pie

Recuperación más rápida de las lesiones



La cirugía percutánea del pie engloba a un conjunto de técnicas quirúrgicas que se realizan a través de pequeñas incisiones, son una mínima agresión de tejidos blandos, lo que facilita una recuperación más temprana y menor riesgo de infecciones derivadas del propio tratamiento quirúrgico.

La mayor parte de los procedimientos, pueden realizarse con anestesia regional, lo que hace que la persona pueda intervenirse y a las pocas horas, marcharse a casa.

Son múltiples las patologías que pueden tratarse mediante esta técnica, incluyendo las siguientes:

  • Hallux valgas (“juanetes”)
  • Quintus varus (“juanate de sastre”)
  • Neuroma de Morton
  • Metatarsalgia
  • Hallux rigidus inicial
  • Dedos en garra y en martillo.
  • Etc…


En la mayoría de los casos, la persona intervenida puede caminar por su propio pie, en carga completa, con ayuda de un zapato ortopédico postquirúrgico, que se debe mantener durante unas 4-6 semanas, dependiendo de la patología tratada.


Al realizarse la técnica con pequeñas incisiones, existe un menor riesgo de infección. Lo más común es que el pie se inflame durante los primeros meses y poco a poco va disminuyendo este proceso hasta su desaparición.