Cirugía Artroscópica de Rodilla



La artroscopia o cirugía artroscópica de la rodilla, constituye una herramienta quirúrgica de uso muy habitual en la traumatología actual, y muy especialmente en lo referente al tratamiento quirúrgico de lesiones articulares en deportistas.

Generalidades

Es una técnica quirúrgica en la que se emplea una óptica de pequeño calibre, desde la cual podemos visualizar el interior de las articulaciones y las estructuras que la forman, en una visión magnificada de las estructuras, que no es posible con una cirugía abierta, asimismo, este mismo hecho, facilita el que podamos llevar a cabo procedimientos quirúrgicos que antes del desarrollo de esta técnica eran imposibles.

Todo ello, con una menor agresión a los tejidos blandos y cicatrices pequeñas, lo que acelera el proceso de recuperación, cursan con un menor dolor postoperatorio y permite realizar en muchos casos cirugías ambulatorias, en las que el paciente se interviene y a las pocas horas puede marcharse a su domicilio, sin necesidad de hospitalización.

¿Cuál es el proceso para operarme mediante artroscopia?

Para llevar a cabo la cirugía, será necesario estudiar detenidamente su caso y valorar si es posible llevar a cabo un tratamiento quirúrgico de este tipo o por el contrario, se hace necesaria la realización de una cirugía abierta. Para ello, es imprescindible, llevar a cabo una exploración adecuada y tener un diagnóstico lo más certero posible, de cara a la preparación de la propia cirugía y aumentar el éxito de la misma.

Asimismo, este tipo de cirugía se suele realizar con anestesia raquídea (anestesiando sólo los miembros inferiores) del paciente. Para ello, es necesario realizar un estudio preoperatorio por nuestro equipo de anestesiólogos, que establecen la técnica a emplear y les explican a los pacientes los riesgos y beneficios de la técnica anestésica que con mayor probabilidad se deba emplear.

 

 

Cómo me preparo para la cirugía

Como en cualquier cirugía mayor, para llevar a cabo la cirugía es imprescindible guardar al menos 8 horas de ayuno absoluto (no comer ni beber nada) antes de la cirugía. Esto es debido al riesgo que supone la aparición de vómitos durante la cirugía o si es precisa la intubación orotraqueal, y que pudiese dar lugar, como consecuencia, a una neumonía aspirativa o una obstrucción de la vía aérea, que puede poner en riesgo la vida del paciente.

Asimismo, el día previo a la cirugía, es conveniente realizar un corte del vello desde la mitad del muslo hasta la mitad de la pierna, de la extremidad inferior que se vaya a intervenir y realizar un lavado con gel de Clorhexidina, que puede adquirirse en farmacia. Esto facilita la asepsia de la piel de cara a disminuir el riesgo de infección en la cirugía.

A pesar de ello, este es un tipo de cirugía que tiene un escaso riesgo de infección, debido a que se lava continuamente la articulación, lo que, añadido al antibiótico preoperatorio que se utiliza, dificulta la presencia de gérmenes en la articulación y disminuye drásticamente el riesgo de infección.

 

¿Qué tipo de patologías pueden tratarse por artroscopia de rodilla?

Las indicaciones más habituales de artroscopia de rodilla son:

  • Reparación de lesiones meniscales (más frecuentes)
  • Reconstrucción de ligamentos cruzados
  • Extracción de cuerpos libres articulares
  • Resección de tejido inflamatorio o tumoral benigno
  • Reparación de lesiones localizadas del cartílago articular

 

 

Procedimiento quirúrgico

Una vez en la sala de operaciones, se llevará a cabo la técnica anestésica por nuestro anestesiólogo. Posteriormente, se posiciona al paciente en la mesa quirúrgica, con las rodilla flexionadas y permitiendo que podamos movilizarla libremente para poder acceder a cada compartimento del interior de la rodilla.

A través de 2-3 incisiones en la cara anterior de la rodilla, accedemos a su interior con el instrumental específico (cámara e instrumental de manipulación), de forma que podemos realizar una exploración artoscópica meticulosa de toda la articulación y llevar a cabo la técnica quirúrgica que esté prevista una vez corroborados los hallazgos artroscópicos y junto con la sospecha clínica que ya teníamos antes de la cirugía.

Una vez finalizada la cirugía, la piel se cierra con puntos sueltos (generalmente con sutura mecánica) que se retirarán al cabo de unos 10 días aproximadamente. Tras el término de la intervención, pasará algunas horas en la sala de recuperación postquirúrgica y posteriormente pasará a ser alta a domicilio (salvo en la cirugía ligamentaria, que precisará de 1 o 2 días de hospitalización).

Una vez de alta en su domicilio, ¿qué molestias puedo tener?

Es normal, y no debe preocuparle los siguientes signos:

  • Manchas de sangre en el vendaje postquirúrgico.
  • Dolor a la movilización, que se controla con el tratamiento pautado
  • Aumento del tamaño de la rodilla, debido al suero residual que puede quedar en la articulación y que poco a poco se reabsorbe.
¿Qué signos son preocupantes?

Las complicaciones derivadas de este tipo de cirugía son muy poco frecuentes, y generalmente leves, pero si aparecen alguno de estos signos o síntomas, es conveniente que consulte con su cirujano o acuda a urgencias para valoración:

  • Dolor que no cede a tratamiento habitual
  • Fiebre elevada de más de 38.5 grados
  • Enrojecimiento y calor importante en la rodilla intervenida, que se acompaña de fiebre

 

 

Una vez de alta en su domicilio, ¿qué medidas debo tomar para recuperarme mejor?

Es conveniente, siempre que no se encuentre caminando, mantener la pierna elevada por encima del nivel de la cadera y en extensión, para favorecer el retorno venoso.

Es conveniente aplicar frío local (hielo) unos 20 minutos cada 8 horas, ya sea sobre el vendaje o sobre un paño o toalla, para evitar quemar la piel. El hielo es el mejor antiinflamatorio.

El vendaje postquirúrgico inmediato (con el que sale de quirófano) puede ser retirado a las 48 horas de la cirugía, momento en el que se realizará la primera cura de las heridas.

Nunca coloque almohadas o cojines debajo de la rodilla para dormir o permanecer con la pierna elevada, ya que esto favorece que se acorten las estructuras de la rodilla y posteriormente limita la extensión de la misma y por tanto la recuperación es más dificultosa. Su rodilla debe estar en extensión completa o en la máxima flexión tolerable o que le haya indicado su cirujano.

Asimismo, debe realizar los ejercicios indicados por su cirujano, para mejorar su recuperación y no perder tono muscular.

Generalmente, los ejercicios son los siguientes:

  • En la cama, elevación del miembro con la rodilla en extensión,  aproximadamente unos 10 cm, durante 3 segundos, repitiendo 20-30 veces, 4 veces al día.
  • Realizar ejercicios de flexoextensión de tobillo, unas 20-30 repeticiones 4 veces al día.
  • Con el miembro no intervenido debajo, doblar la rodilla hasta donde permita el dolor, durante 3 segundos. Repitiendo entre 20-30 veces, al menos 4 veces al día.
  • Tras el ejercicio, aplicar frío sobre el vendaje o sobre una toalla, si el vendaje ya ha sido retirado.

 

¿Cuántas veces me deben curar las heridas? ¿Qué signos debo vigilar?

Son poco frecuentes las complicaciones infecciosas en esta cirugía, al tratarse de un procedimiento muy limpio. En cualquier caso, si aparece dolor muy intenso que no cede al tratamiento habitual, fiebre elevada (más de 38.5 grados), debe consultar con su médico o acudir a urgencias para valoración del proceso.  

Las heridas deben curarse cada 48-72 horas. Los puntos de sutura suelen retirarse entre los 10 y 15 días desde la intervención quirúrgica. Hasta entonces, no debe mojar sus heridas con agua corriente, debido a que podría dar lugar a una infección indeseada de las heridas.

 

¿Cuándo puedo volver a conducir o realizar mis actividades físicas habituales?

Depende del tipo de lesión que haya sido tratada. Es diferente la recuperación de una resección de parcial del menisco (meniscectomía parcial), que a las dos semanas aproximadamente puede volver generalmente a sus actividades habituakes de forma progresiva; frente a una reconstrucción ligamentaria, que precisará de bastones para caminar y un proceso de rehabilitación y de limitación del esfuerzo deportivo de meses.